Sos la ciudad preferida,
la sábana más suave,
el mejor atardecer.
la sábana más suave,
el mejor atardecer.
Sos desvelo
y ganas de dormir.
Sos abrazos espontáneos.
Sos los besos después del beso,
sos los cuerpos cansados de abrazarse,
y la sensación de no poder más.
Sos en esos lugares de mí
que quizás otros quisieron no ser
y sólo quisieron estar.