21.2.16

A veces la veo tan distinta a mí. 
Divertida e inquieta de a ratos. 
Cansada e intelectual cada ciertos tiempos.
Femenina y a veces tan vulgar. 

Me doy cuenta de que ama. 
Y ama un montón. 
Pero ama diferente. 
Y lo diferente suele no agradar. 

No era inocencia, era estrategia: ama sin exigir. No por idiota, sino por inteligente.Quien quiera amarla, la amará. Como quien se encuentra una moneda en la calle. De esa suerte se quería familiarizar. Hay quienes tal vez la dejen pasar y hay quienes tal vez la sientan tan oportuna.

A veces la veo tan parecida a mí. 
Sólo que ella soy yo enamorada
y yo soy ésta que piensa sobre el amor.

Y si ambas nos recostamos sobre el mismo mar,
quizás lleguemos lejos. 
Pero a lo mejor sería útil que una de las dos
cada tanto nos oriente. 

Para no perderse. 
Para no perderme.

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