17.12.15

-Si hubiéramos elegido sobre qué calles caminar, probablemente hubiéramos caminado en sentidos distintos - Le dije - Y eso es hermoso - Sonreí - Porque ya sabíamos el recorrido que íbamos a seguir, ya conocíamos los lugares a los que queríamos ir, ya estábamos acompañados de algún amor. Sin embargo, en algún momento, levantamos la mirada y vimos lo mismo: una calle que no estaba ni en mi mapa, ni en el tuyo. Y era inevitable que dos personas así dejaran algo sin conocer... - Hice una pausa, no con la boca sino con la mirada - Fue cuando, con más riesgos que seguridades, empezamos a caminar hasta encontrarnos. Sin tener en cuenta que, en realidad, nos estábamos perdiendo. Sin tener en cuenta que, caminar sabiendo de la existencia del otro, ya no sería lo mismo. Entonces, te conocí. Y cambiaste todos mis mapas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te leo atentamente