26.12.15

En medio de la conversación, me puse firme y dije:
-Nunca voy a dejar que seas el aire que respiro porque quiero invitarte a que respiremos el mismo aire. No vas a causar todas mis sonrisas, porque suelo reirme muchas veces de mi misma. Nunca voy a dejar que ocupes todo mi tiempo, porque quiero que lo compartas conmigo.
- Y por sobre todas las cosas - me mira y sonríe -  nunca vamos a dejar de discutir.