25.10.15

Y yo, como de costumbre, elijo tirarme desde dónde no puedo ver si voy a caer sobre un colchón o sobre piedras. Porque, lo que en realidad me llena el corazón, es la sensación de estar cayendo. Elijo que el viento que me lleve no sea sólo una leve brisa, fresca y agradable. Prefiero un viento que me obligue a no quedarme quieta, que me despeine, que me haga reír y que me haga enojar. Elijo sentir antes que pensar, amar antes que odiar y extrañar antes que acostumbrar. Elijo perderme todos los días, antes que recorrer siempre los mismos lugares. Elijo quererte hoy, por si mañana no estás. Elijo callar, porque las palabras suelen echar a perder lo que el corazón quiere decir. Por eso, elijo mirarte.