28.10.15

Estuvo todo el día así. Sin estar. Ni acá, ni en su mundo. La miro y pareciera que sus ojos son un proyector de imágenes sobre algún momento de su vida. Tampoco dijo nada en todo el día, y suele cantar en este horario. En realidad, es raro que esté callada. ¿Estará enferma? - Está ahogada. - ¿Ahogada? - Asfixiada de las cosas que no pudo decir. - Se escuchaban murmullos dentro de alguna parte de su cabeza. De repente, se levanta. Me mira, me peina, me pone perfume y me abriga. Empieza a caminar por otras partes de la casa, como buscando algo. Vuelve y nos miramos ¿Qué te falta hoy? Me sonríe y le devuelvo la sonrisa. Me gusta más cuando sonríe. Tiene algo lindo en la iniciativa de querer verse bien y de quererse bien. Pero algo le molesta, escucho cómo piensa, es muy similar a poner en una caja muchas cosas duras y agitarlas rápidamente. Tanto ruido y al final... la soledad.