31.7.12

Si pudiéramos manejar las casualidades, me gustaría  encontrarte, una tarde gris y fría, en un bar. 
Que me conozcas y yo conocerte. Que me mires y yo te mire. Que quieras volver a verme al otro día y al siguiente día, y al siguiente día y al siguiente día... 
Lamentablemente, no sirvo para hacer magia ni para arreglar el tiempo. No puedo hacer que me ames ni que  dejes de amar. No puedo  hacer que el mundo conspire conmigo para enamorarte. 
No quiero Lágrimas, quiero Café.