16.6.12

Otra vez me vi llevándole flores a nuestro amor al cementerio. 

Flores de color rosa para recordar el amor, 
blancas para recordar la ternura 
y amarillas para recordar las sonrisas.

Sigo siendo torpe y apurada, 
me había olvidado en casa las de color azul,
para recordar la esperanza de estar juntos otra vez.

Sigo siendo atenta y dedicada, 
ordené los papeles que estaban tirados 
y borré un par de insultos que había pensado.

Sigo teniendo una vida, 
salí de allí con una sonrisa para seguir caminando.

Sigo disfrutando el paisaje mientras camino, 
te vi, entrando a donde yo estaba:
Tenias una remera blanca, 
la luz amarilla del sol te iluminó la sonrisa, 
tu boca era un surtido entre rosa y carmín, 
y en la mano, traías flores azules.

Seguís siendo el mismo de antes y yo sigo siendo la misma torpe y apurada.