27.5.12

Te decía que había pasado mucho tiempo, te lo dije muchas veces. Te miraba sonreír, y me dijiste que el motivo de tu sonrisa era porque estabas conmigo. Me dijiste que si te ibas era para regresar. Te dije que si te amaba era para siempre. Te acercaste, hasta el mismo perfume. Era raro, podía sentir tu respiración, una brisa suave que navegaba desde mi mejilla derecha hasta la izquierda dando graciosos molinetes en el aire. La distancia no era nada, estábamos a un segundo del recorrido, y desperté. Estaba llegando tarde al desayuno.